martes, 11 de diciembre de 2007

Viaje en paracaídas

[...] Mi paracaídas empezó a caer vertiginosamente. Tal es la fuerza de atracción de la muerte y del sepulcro abierto.
Podéis creerlo, la tumba tiene más poder que los ojos de la amada. La tumba abierta con todos sus imanes. Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando sonríes haces pensar en el comienzo del mundo.
Mi paracaídas se enredó en una estrella apagada que seguía su órbita concienzudamente, como si ignorara la inutilidad de sus esfuerzos
[...]

Vicente Huidobro, Prefacio a Altazor.

Esta noche me voy a dormir con estos versos. Seré yo la que viaje en paracaídas. Caer, caer, caer, porque hay un agujero negro abajo que nunca se acaba.

3 comentarios:

Pequeña Mara dijo...

Uuuuyyy mira que me gusta Vicente y sus versos ("Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando sonríes haces pensar en el comienzo del mundo") SIMPLEMENTE SUBLIME, que diría Longino, pero lo de tu agujero negro no me ha gustado nada de nada!! A ver mi Mari si los paracaídas siempre van para abajo, yo te compro un globo para que subas inmediatamente! Un ósculo!

La tejedora de sueños dijo...

Mara tiene razón. Cuando vengas yo te hago un avión supersónico de papel que funciona con energía renovabable que, a la vez, se plega y listo para guardar en el bolsillo y viajar con él hasta tierras holandesas. Un beso! Qué ganas de verte... Tienes que venirte a la uni un día. Muchos besos!

Firenze dijo...

Ay Penca noooooooo

me dan miedo esos versos!!!!

quiero color rosa!!!

Besos