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miércoles, 1 de febrero de 2017

Un miércoles por la tarde

El pasado miércoles yo  andaba más "desquehacerada" de lo habitual, y todavía no estaba confinada al silencio cartujo y a los purés como esta semana (nada grave, pero estoy recuperándome después de la tan esperada cirugía de encía, el "famoso" injerto que llevo posponiendo ocho años, desde que volví de mi Erasmus).

Así que, aprovechando la tarde libre, fui a una conferencia sobre el Holocausto que organizaban el Centro Sefarad y la Comunidad Judía de Madrid. La conferencia se dividía en dos partes: en primer lugar, una reflexión sobre Shoa y antisemitismo (tan importante hoy en día, porque, cosa increíble, todos los días hay noticias de gente que niega el Holocausto o su carácter de genocidio del pueblo judío); en segundo lugar, el testimonio de primera mano de Anette Cabelli, una superviviente de Auschwitz. En una mezcla de ladino, francés y español, esta valiente mujer narró sus experiencias desde su deportación en Salónica, Grecia (donde vivía una importante comunidad judía sefardí) hasta su salida del campo de exterminio.

Escuchar a Anette Cabelli fue estremecedor (creo que todos los asistentes tuvimo un nudo en la graganta durante los noventa minutos que duró la intervención) y por eso mismo, necesario. Igual de necesario que leer a Primo Levi, otro superviviente del Holocausto. Ella misma señaló la importancia de no olvidar, motivo por el que aseguró que continuaría dando conferencias hasta que el cuerpo le aguantase (y tiene más de noventa años). Sin duda, valió muchísimo la pena asistir, tanto más cuanto que, ya en pleno siglo XXI, no habrá muchas más oportunidades de oír de primera mano a ningún superviviente del Holocausto.


jueves, 29 de noviembre de 2012

El otro día Manceba me mandó una carta que había escrito Fiona Apple a sus fans. En ella pedía disculpas por cancelar una gira y explicaba que lo hacía para estar junto a su perrita en sus últimos momentos. Leerla me hizo llorar como una magdalena, pero me tranquilizó saber que no estoy tan chotada...¿O sí?

...Es una tontería y no es que piense en ella todos los minutos del día...Pero sí es verdad que miro fotos y la recuerdo y se me pone una corbata en la garganta. Lo bueno, o lo malo, es que sí existe en mis sueños; en ellos está igual y todo es igual: duerme a mis pies, y mueve el rabo, y me despierta con la patita para que la saque a pasear.  Lo malo es despertarse y que desaparezca, como un esfumino.

Lo horrible de las muertes es que es verdad que no tiene solución. La ansiedad o los problemas se pueden acabar, pero una muerte no se pasa, no rebobinas ni cortas  ni te vas ni nada. Sólo puede ir yéndose el dolor por la perdida y algunos días pienso que no se va a ir nunca, o que tardará mucho en irse...

miércoles, 22 de febrero de 2012

Por qué todo el mundo conoce las novelas de Julio Verne y no todo el mundo conoce las novelas de H.G.Wells

Eso me preguntaba yo esta mañana, al salir de la biblioteca, a donde acudí por puro placer en busca de un libro que huyese de típicos y tópicos. Nada más leer las primeras líneas de La máquina del tiempo, del señor Wells, supe que me iba a encantar, y eso no ocurre muy a menudo.

A veces tengo que volver a los clásicos. O a los buenos escritores que sean capaces de sorprenderme, a mí, que tengo ya el colmillo muy retorcido y soy perra vieja*

Me gustan las cosas que me sorprendan, o mejor, dicho,
me gustan las cosas que me sorprenden
(que digan que no es importante tener subjuntivo e indicativo).
Me gustan los comienzos in medias res,
y los encabalgamientos abruptos,
la ironía y las metáforas,
las cosas que ocurren cada día y que nunca nos son del todo indiferentes,
como ver atardecer
o despertarme a tu lado un sábado cualquiera.

* Justo como Chispa, si no fuese una perra ágrafa.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Como un cactus

Acaba el año (al menos, para nuestro calendario), así que he hecho una síntesis de las cosas que he aprendido este año, y más o menos, creo que he aprendido:

a limpiar el filtro de la lavadora,
a hacer pasta a la carbonara auténtica con huevo y queso pecorino,
a cambiar la rueda de la bici,
a hacer bechamel,
¡que el finés tiene más de catorce casos!
algunas palabras en polaco,
muchas palabras en portugués,
que mi apellido es el nombre de un árbol
y el primer apellido de Fernando Pessoa,
y que camarões no son camarones, sino gambas....

...Con lo cual doy por superada la fase de portugués de caja de cereales y pequeno almoço.

No he aprendido, y tengo que aprender:
a volar la cometa,
a aparcar en línea,
a vivir al día.

Creo que, más o menos, he aprendido, y he crecido, poco, pero un poco, como los cactus en invierno.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cumpleblog

Hoy este blog cumple seis años.

Es decir, el tiempo pasa, y todo nos da indicios de ello.

Hace seis años llegué aquí. Era todavía una joven moça, tímida y
armarizada. Conocí a mi mentora Elena, que me animó a ser la Emperatriz Penca; y a Haizea y a Manceba. A mitad de camino hice un alto: kamer te huur en Amsterdam. A pesar del patetismo, fueron incontables las risas y los momentos geniales. Volvimos, dejando atrás ropa sucia y una casa tomada por los ratones. Un poco después, te conocí a ti.

Ahora es diciembre de 2011. Tengo una carrera y un máster, una novia y, lo más sorprendente de todo, carné de conducir.
Haizea está en Canadá; Chispa está mayor. Yo vivo sola pero contigo. Ha llegado gente nueva, pero pocos se han quedado. Sigo siendo un poco tímida, pero no tengo ni un pie metido en el armario.

Voici someramente mi
curriculum vitae de los últimos seis años.

Qué será lo que venga no lo sabemos, pero es lo apasionante de vivir. En cualquier caso, me felicito a mí misma por los años cumlidos. Y que sean muchos más.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ars amandi

Carpe noctem, amor. Coge el brusco deseo
ciego como adivino.
Aurora Luque.


El amor tiene siglos de historia: todo está inventado, y todo el tiempo recurrimos a lugares comunes
o topoi literarios en la lengua de Ovidio:

ignis amoris, locus amoenus, amor post mortem.

El amor está en mitologías y cosmogonías, en Orfeo y Eurídice, en Eros y Psique, en óperas y canciones... Y, sin embargo, es simple y maravilloso, y por eso a nosotros, o mejor dicho, a nosotras, nos parece que lo inventamos cada día, como ya lo hicieron los dioses, creados a nuestra imagen y semejanza.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Resaca electoral

Hoy, también à la une en France24: en pleine crise, l'Espagne s'en remet à l'austère Mariano Rajoy.

Estos días no puedo menos que pensar que estamos ante un momento sumamente delicado y convulso en la política europea, con rescates, dimisiones, nuevos gobiernos y múltiples manifestaciones en Italia y en Grecia*. Seguramente, muy pronto, también en España.

Supongo que todo esto se estudiará, y con perspectiva histórica, en los futuros libros de texto, o en futuros libros electrónicos y pizarras digitales, cuando hayan pasado unos cuantos años. Yo me sorprenderé, como mis padres se sorprendían de que en mi libro hubiese un tema dedicado a la transición, pero es que esto ya será Historia.

A ninguno nos pilla por sorpresa, pero que el PP haya obtenido una apabullante mayoría absoluta en las urnas me horripila en grado sumo...

Sin embargo, otra cosa más me horripila y está al margen de vencedores y vencidos, y es a qué niveles de simplismo está llegando la política en estos últimos años. Anoche me quedé boquiabierta viendo cómo el gentío gaviotista aclamaba a don Mariano Rajoy delante de la sede del partido en la calle Génova de Madrid. A mí siempre me ha horrorizado el hombre masa; más aún, siempre me ha horrorizado la masa enfervorizada por el furor nacional. Pero, más que eso, lo que ayer me pareció lamentable es ver cómo la muchedumbre pepera daba saltitos y vociferaba sandeces del tipo "socialista el que no bote", equiparando a un futuro presidente del gobierno a una especie de Justin Bieber cualquiera.

Me quedo con la triste impresión de que la política se simplifica cada vez más y que una buena parte de la población está, como dice mi madre, profundamente idiotizada.

* En Grecia, en la plaza llamada Syntagma.

sábado, 24 de septiembre de 2011

De Rodríguez



Hoy estoy de rodríguez en Madrid.

Es un sábado raro: sin remolonear en la cama, ni besos ni desayundo continental, y sin planes de tarde.

En su lugar, he preparado un couscous, he hecho la compra y he bajado a la frutería (me ha cundido muchísimo más el tiempo, claro). Desgraciadamente, se habían acabado las uvas moscatel. Eso quiere decir que ya es más otoño que verano: las frutas dulces se acaban y se impone el reino de lo agrio (con la excepción de la chirimoya). Sólo he comprado melocotones y kiwihops.

Después he ido al parque y he estado leyendo a ratos; a ratos sólo estando.

La mañana tenía una auténtica sensación de posibilidad, como a veces la tienen las mañanas soleadas cuando aún no se te ha echado el día encima.

Y sin embargo, te echo tanto de menos que conto as horas pra poder te ver...

sábado, 3 de septiembre de 2011

Un gelato al pistacchio

Pasaron las visitas de Novia y de Manceba, las tardes largas y los helados.

El verano es cada vez menos verano y más otoño; y, sin embargo, los baños de septiembre son los mejores: el mar muy azul, el agua muy fría. La masa de veraneantes se ha ido y ahora solo quedan cuatro gatos en la playa, lo que, a mi manera de ver, la vuelve encantadora. Tan solo un vendedor de cocacolacervezafantagua pasó por allí hoy al mediodía, y el Homo merdellonis, especie endémica de la Vandalia costera, con su Vane y su Richard y su txoko de jardín en playa, había casi desaparecido del mapa.

El helado del verano ha sido el de pistacho, seguido de cerca por el de galleta Chiquilín. Novia y yo comentábamos que el pistacho era un fruto seco muy reputado cuando yo era chica, pero que anda un poco en decadencia desde que se popularizaron en España los anacardos.

El sábado vamos de viaje por el Algarve y el Alentejo. O final do verão.

El libro del verano, Il barone rampante.

viernes, 5 de agosto de 2011

Où est ma tête?



Últimamente, más que otras veces, me sorprendo enmimismada,
absorta, embebeçida, empanada,
sin tierra bajo mis pies,
como los astronautas o los gorriones;
a veces pensando en algo, la cabeza bullendo como un mejunge de color verde, de esos que siempre salen ardiendo en un caldero en los dibujos animados;
otras, pensando en nada, lo que también es algo.

Me envío mensajes a mí misma sin querer,
digo que sí cuando me preguntan algo y después añado ¿qué?,
me traigo la bolsa con la caca de Chispa de la calle a casa
o me como un higo sin darme cuenta.

Es una verdadera tragedia que en la bella lengua de Cervantes, con su rica morfología y su archimillonario léxico, no haya un verbo para decir que soñamos despiertos, como, a saber, rêvasser o daydream.

Supongo que la capacidad para ensimismarse es la misma que hace que no nos aburramos nunca y que los viajes largos nunca sean tan largos.

domingo, 24 de julio de 2011

Siesta de verano

Con la crueldad del sol taxidermista
a las tres de la tarde...
Luis García Montero.

El verano pasa lentamente, con la lentitud que dice Luis García Montero que tiene el sur, dejándonos la cabeza abotargada y el cuerpo aletargado, como después de una siesta de bella durmiente.

Las tardes se suceden lentas, casi idénticas, como dos moscas. Después del gazpacho de rigor y de un segundo plato no demasiado copioso ni caliente, mi padre pone el Tour y hace de bella durmiente, momento que yo aprovecho para cambiar de canal. Los deportes me aburren soberanamente.

Veo A dos metros bajo tierra o las noticias de TV5 France, aunque deteste la entonación "de noticias" que se ha generalizado en medio mundo, seguramente debido al influjo de las cadenas norteamericanas. Me sirve de repaso para la prueba de la Escuela Oficial de Idiomas que tengo que hacer en septiembre.

Después, la tarde sigue. Huele a jazmín y a plumaria.


Yo me dedico a echarte de menos y a echar de menos los desayunos continentales, las mañanas de sábado, tus besos, el olor de tu cuello por las mañanas, la hora mágica del atardecer en el antiguo balneario a la orilla del mar que es, sin duda, el lugar con más encanto de esta ciudad de Vandalia...

sábado, 2 de julio de 2011

Extraviarse

Viajo sozinha com o meu coração
Não ando perdida, mas desencontrada
Levo o meu rumo na minha mão.

Cecilia Meireles


Y sin embargo, a veces, tenemos la situación de perder el rumbo, de extraviarnos nosotros, igual que perdemos el hilo en una conversación. Es entonces cuando cunde el pánico.

Enhebrarse es díficil, tanto más cuando estamos aprendiendo a vivir como aprendemos a coser, a base de dudas y de pinchazos.

No obstante, al final, y después de algunos remiendos, por fin, nos encontramos.

miércoles, 22 de junio de 2011

Abrir las ventanas y dejar que entre la tarde en casa

Esta tarde presenté mi trabajo de final de máster ante el tribunal de evaluación. Con un 9.5 doy por concluido todo mi trabajo de este último año. Los cursos de idiomas, también, y con buena nota. Empiezo, o continúo, las vacaciones del mes de junio. Los planes en Vandalia se acumulan para el mes de julio y, con ellos, las visitas, las excursiones a la playa y los mojitos en el paseo.

Más tarde, de vuelta a casa, pasé un rato por el parque. Era la hora de los perros, de sus dueños, de los corredores y de los niños en los columpios. Yo miraba la tarde, olía la tarde y la veía caer, ya al final, con la luz mágica de los atardeceres largos de verano.

El comienzo del verano siempre me trae una sensación peculiar, mezcla de nostalgia y posibilidad, como de estar a punto de comenzar un viaje largo y maravilloso.

Me encanta el verano y me encanta, más que nunca, cuando comienza.

A la vuelta, en casa, abrí todas las ventanas y dejé que la tarde entrase en casa.

domingo, 8 de mayo de 2011

Ver sin querer

La diferencia entre ver y mirar, sintácticamente hablando, es una diferencia de papeles temáticos: ver exige un sujeto que sea un tema y mirar no. Cuando vemos, vemos sin querer; cuando miramos somos sujetos agentes.

Por eso no podemos decir que alguien nos ve atentamente.

Por eso las miradas nos desgastan, nos cansan. Para evitarlas, yo siempre llevo un libro en el metro. Y, a falta de libro, miro los zapatos de la gente.

Por eso es fría la mirada de los ciegos.

Y resulta de una ironía amarga una frase que cacé por casualidad hace unos días:
¡Nos vemos el próximo día!
Dos ciegos se despedían en la boca de metro.

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Qué genial viaje de cuelgue. Cuatro horas en autobús merecieron la pena para ver a Los Gandules en unas fiestas de barrio de Zaragoza y en las mejores compañías. Qué melón de acero.

viernes, 15 de abril de 2011

Joyeux anniversaire

Ya es otro abril y otro año más que nos pesa sobre las espaldas.

En el insti donde hago las prácticas del máster los bedeles ya me han confundido varias veces con una alumna, lo que resulta halagador a la par que patético: debo de parecer más mangarrana de lo que pensaba.

Y sin embargo, los más pequeños a veces me llaman profe.

Ayer David me dijo que me pega llamarme María. Lyudmila nos ha contado que llegó de Ucrania con nueve años y sin saber nada de español; ahora es la primera de la clase y si no es por el nombre nadie diría que es extranjera. Brian ha dicho que se hacía pis y quería ir al baño cuando le tocaba leer su ejercicio. Irene se moría de la risa porque en un texto salía la palabra paja. Oriana, como siempre, estaba muy callada; es muy tímida y por eso es una de mis favoritas.

Hoy no estarán todos los que deberían estar. Faltan mi familia y falta Haizea. Es raro un mes de abril sin ella, pero supongo que no se puede tener todo. Al fin y al cabo, todavía quedan muchos cumpleaños por celebrar. En cambio, sí hay un ramo de margaritas, buen tiempo, una tarde de picnic en el parque, una cena en Lavapiés, una noche larga en la mejor compañía y una larga semana de vacaciones por delante.

Y además, es cierto, el tiempo pesa menos cuando queremos y nos quieren.

lunes, 28 de marzo de 2011

La vida es un cuento narrado por un idiota

"Life's but a walking shadow, a poor player
that struts and frets his hour upon the stage
and then is heard no more: it is a tale
told by an idiot, full of sound and fury,
signifying nothing".

William Shakespeare.



Llegué a estos versos de Macbeth por medio de la novela Firmin, de Sam Savage, una historia irónica y tierna, divertida a la vez que conmovedora, y que además es contada en primera persona por una rata que vive en una librería de viejo en la Plaza Scollay de Boston. Una novela que habla de personas románticas e inadaptadas, un poco en la misma línea que Ignatius Reilly en La conjura de los necios o Harvey Pekar en la película American Splendor o cualquier otro loser de esos que suscitan el desprecio absoluto de cualquier norteamericano medio.

El mundo de Firmin es un mundo donde todo se nos antoja viejo, marrón y a punto de romperse, y donde las personas, como las ratas, luchan por superar sus limitaciones. Así es precisamente como el protagonista de la novela idea todo tipo de estrategias para poder comunicarse con las personas, dada su incapacidad fisiológica para hablar. Claro es que acabará por desistir de este empeño, porque también Firmin, como los grandes antihéroes, se da de bruces con la realidad.

La vida, claro, es un chiste malo. La vida, per se, no tiene ni pies ni cabeza: es un lapso de tiempo que empieza para acabar, pese a lo cual, nosotros, las personas humanas, intentamos buscarle un sentido. Necesitamos buscárselo para no tener impulsos suicidas cada quince minutos. Nos parece que la vida es muy importante y no queremos resignarnos a la idea de que somos exactamente igual que una rata, que vive para sobrevivir y que muere un día, de repente, sin pena ni gloria.

Con la excepción de Firmin, claro.

El lunes está agazapado esperando

"Life is what happens while you're busy making other plans".
John Lennon.


En un intento por intentar conocerme y clasificarme (si es que nuestra complejidad, la de las personas humanas, nos lo permite), podríamos decir que siempre he sido del tipo pasivo-melancólico. A mí me gusta contemplar.

El buen tiempo a veces me llena de nostalgia. Es algo extraño. Hace una semana noté que había llegado la primavera. Nos despertamos temprano, abrazadas, y las dos notamos que por las persianas se filtraba una luz diferente, más directa, más dorada, como de verano. (Tú estabas más bonita que nunca con esa luz). Creo que justamente era 21 de marzo.

Tal vez es que el buen tiempo está siempre asociado en mi archivo de recuerdos a momentos agradables: a tardes largas de sol, a viajes, a paseos por un parque, al parque de los pitis de verano. El buen tiempo me trae a veces una añoranza como de tienda que ha cerrado o de ciudad dormida en una siesta de verano.

Todo eso me lleva a pensar que quizás pienso demasiado. Muchas veces he hablado de ello con Haizea, en nuestras conversaciones de balcón sin balcón. A las dos nos ocurre algo parecido y es que encontramos un cierto equilibrio gracias a pequeñas metas, a pequeñas vallas que vamos colocando en nuestro curriculum vitae o carrera de la vida. Eso, a veces, nos impide ver la vida que tenemos delante, la vida que, como decía John Lennon, es eso que ocurre mientras hacemos otros planes.

A veces olvidamos eso del carpe diem. Yo, personalmente, lo encuentro un tanto difícil. Es como la imposibilidad de disfrutar plenamente de una tarde de domingo: el lunes está agazapado esperando.

domingo, 9 de enero de 2011

To hold myself together

Me parece muy acertada esa expresión en inglés que dice hold on to yourself, o mejor aún, hold yourself together.

Me parece sumamente gráfica y clara... No hay nada equivalente en español, a no ser que nos metamos en perífrasis y circunloquios extremadamente largos que, a pesar de todo, no llegarán a dar en el clavo.

Es lo que tienen las lenguas: hay cosas a veces intraducibles.

A mí me sorprendió mucho saber que no había un verbo en inglés para madrugar. Wake up early no es igual. Como tampoco lo es se lever tôt. Y con eso, volvemos a lo de antes.

Me gusta la idea de mantener firmes y unidas todas las piezas que nos integran y evitar que se desmoronen... Agarrarnos fuerte para no venirnos abajo y deshacernos en mil pedazos...

Creo que ser políglota es uno de esos sueños que siempre he tenido. Cuando llegue a hablar bien todas estas lenguas que tengo entre manos, me pondré con el quechua, el esperanto y el griego moderno...

jueves, 6 de enero de 2011

La chica de los recados

En mi casa están todos resfriados y por eso yo me he convertido en la chica de los recados estos últimos días.

Ayer me acerqué a comprar el pan y el periódico en bicicleta. Hacía mucho que no lo hacía y me encanta. Sobre todo, si delante de la bici llevo una cesta para meter las cosas, y si, además, hace un día buenísimo. También compré un kilo de naranjas y un rosco de reyes. Le pregunté a la chica de la panadería si se solían agotar los roscos al día siguiente, porque nosotros somos una familia de golosos y siempre nos quedamos con ganas de más. Me dijo que, normalmente, los normales se agotan y los que van rellenos de nata se quedan. Cosa curiosa. Debe de ser por eso de que la nata impide mojar el roscón en el café o en el chocolate, lo que, a mí manera de ver, es la razón de ser del rosco de reyes.

Claro que hay gustos para todo... A mí a veces me gusta hablar con las dependientas y dependientes de las tiendas porque me informan sobre las tendencias de la población o sobre los productos que reciben. Por ejemplo, ell otro día la florista me contó que las mejores margaritas eran de Holanda y los mejores claveles, de Colombia.

Después de mis compras, cogí la bicicleta y volví a casa. Me dio pena no tener más recados para hacer.

Los Reyes Magos se han portado muy bien. Me han regalado un libro de Clarice Lispector, entre otras cosas. Sus cuentos me gustan cada vez más. Cada vez me gusta más cómo usa las palabras exactas: ninguna sobra ni falta. Esta tarde he encontrado una frase, entre muchas, que me parece digna de mención:

Entender lo difícil no es mérito, pero amar lo fácil de amar es un gran paso en la escala humana.

Y otra más:

Antes de acostarse, como si apagara una vela, sopló la pequeña llama del día.

Buenas noches.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Joyeux anniversaire

"Acabo mi lección de geografía.
Mirad mi contenido continente".

Gloria Fuertes.



Hoy este blog cumple cinco años.

Es un blog que ha ido cambiando, evolucionando como un reflejo de mi persona. No de toda mi persona, naturalmente, porque las personas somos como un poliedro y es muy difícil que podamos mostrar todas nuestras caras a la vez. Afortunadamente, porque si no, eso querría decir que estamos volviéndonos un poco simples...

...Claro es que yo a veces peco de dodecaedro...

Entre otras cosas, creo que he ido limando un poco la forma. Al principio siempre publicaba posts inteminables, escritos en bloque, en un solo párrafo, a lo Saramago (salvando las distancias). Mi mentora Elena me pedía que por favor pusiese puntos y a parte, para darnos un respiro, y yo me reía mucho.

Lo de cambiar y evolucionar es como una piscina. No cambiamos en lo profundo de nuestro ser, el continente es en esencia el mismo, pero de vez en cuando va entrando agua nueva, nos vamos depurando igual que yo he ido depurando el estilo en el blog.

En fin, lo del contenido y el continente siempre me recuerda a esa Geografía humana de Gloria Fuertes, con la que yo tan identificada me sentía y todavía a veces me siento.