Hoy estoy muy contenta...
...Me he levantado por la mañana y he visto tu nota. He pensado que me encantan todos tus pequeños detalles: las notas escondidas en la nevera o en el microondas y tus besos de cuando te vas temprano alguna mañana.
En clase les he puesto a los alumnos Erasmus la canción de Laika, de Mecano. Estaba repletita de pretéritos imperfectos y pretéritos indefinidos. Ha sido de lo mejorcito, después de sudar la gota gorda explicando la diferencia entre hoy es lunes y estamos a lunes. Les he explicado que la canción de Mecano habla de la primera perra que los astronautas rusos mandaron al espacio. Pensaba que se entendía fácilmente, pero, concluida la clase, un chico me ha preguntado qué es una perra.
Pero lo mejor es que han puesto las canciones de La Prohibida en Spotify, incluida la versión francesa de Flash.
Excentricidades de la Emperatriz Penca
"Mi sueño se dormirá en tus manos, marcado de las líneas de mi destino inseparable..." Vicente Huidobro.
martes 7 de febrero de 2012
viernes 3 de febrero de 2012
De pequeña quería ser veterinaria
Esta semana no he parado. Hace frío. "Una ola de frío siberanio", decían las noticias del metro de Madrid. ¡Me gustaría verlos en alguna ciudad polaca, de nombre casi impronunciable, como Wrocław, a quince grados bajo cero!
Los perros en el parque llevan bufandas y abrigos de lo más abigarrado.
Sin embargo, yo como aguacates y escucho música brasileña, y pienso en ponerme la gabardina roja de primavera.
Y haciendo de profe, esta semana, me he topado con que me gusta. Me gusta pensar, imaginar y buscar, oír, echarle ganas, poner mi conocimiento y mi imaginación al servicio de algo práctico, por primera vez en la vida. Lo malo es que, como todavía no se han patentado las pastillas de la timidez, voy a tener que trabajar un poco más.
De pequeña siempre quise ser veterinaria...Qué cosas...
Los perros en el parque llevan bufandas y abrigos de lo más abigarrado.
Sin embargo, yo como aguacates y escucho música brasileña, y pienso en ponerme la gabardina roja de primavera.
Y haciendo de profe, esta semana, me he topado con que me gusta. Me gusta pensar, imaginar y buscar, oír, echarle ganas, poner mi conocimiento y mi imaginación al servicio de algo práctico, por primera vez en la vida. Lo malo es que, como todavía no se han patentado las pastillas de la timidez, voy a tener que trabajar un poco más.
De pequeña siempre quise ser veterinaria...Qué cosas...
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miércoles 28 de diciembre de 2011
Como un cactus
Acaba el año (al menos, para nuestro calendario), así que he hecho una síntesis de las cosas que he aprendido este año, y más o menos, creo que he aprendido:
a limpiar el filtro de la lavadora,
a hacer pasta a la carbonara auténtica con huevo y queso pecorino,
a limpiar el filtro de la lavadora,
a hacer pasta a la carbonara auténtica con huevo y queso pecorino,
a cambiar la rueda de la bici,
a hacer bechamel,
¡que el finés tiene más de catorce casos!
a hacer bechamel,
¡que el finés tiene más de catorce casos!
algunas palabras en polaco,
muchas palabras en portugués,
que mi apellido es el nombre de un árbol
muchas palabras en portugués,
que mi apellido es el nombre de un árbol
y el primer apellido de Fernando Pessoa,
y que camarões no son camarones, sino gambas....
...Con lo cual doy por superada la fase de portugués de caja de cereales y pequeno almoço.
No he aprendido, y tengo que aprender:
a volar la cometa,
a aparcar en línea,
a vivir al día.
Creo que, más o menos, he aprendido, y he crecido, poco, pero un poco, como los cactus en invierno.
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viernes 23 de diciembre de 2011
La inopia no existe
"En su primer beso, por ejemplo, el corazón se desgobernó. Y fue una cosa buena, en el límite con lo malo. Algo que recordaba su pasado, no como hechos sino como vida: una sensación de vegetación en sombra, hierbas, samambayas, culandrillos, frescor verde. Cuando sentía eso otra vez, sonreía [...]". Clarice Lispector, Donde estuviste de noche.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Es claro: no vivimos de amor ni de literatura. Qué triste es constatarlo. No es cierto que tenga hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo, al menos, literalmente.
Es claro: no vivimos de amor ni de literatura. Qué triste es constatarlo. No es cierto que tenga hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo, al menos, literalmente.
Pero es claro: amor y literatura son estupefacientes. O deben de serlo. Separan un yo del otro y dejan a un lado el zafio yo que come y bebe. Eso lo supe a mis tiernos trece años, cuando fui herida por la novela victoriana y el deseo de amores terremoto...Aunque el amor no lo probé hasta mucho más tarde.
Feliz navidad y próspero año nuevo.
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jueves 1 de diciembre de 2011
Cumpleblog
Hoy este blog cumple seis años.
Es decir, el tiempo pasa, y todo nos da indicios de ello.
Hace seis años llegué aquí. Era todavía una joven moça, tímida y armarizada. Conocí a mi mentora Elena, que me animó a ser la Emperatriz Penca; y a Haizea y a Manceba. A mitad de camino hice un alto: kamer te huur en Amsterdam. A pesar del patetismo, fueron incontables las risas y los momentos geniales. Volvimos, dejando atrás ropa sucia y una casa tomada por los ratones. Un poco después, te conocí a ti.
Ahora es diciembre de 2011. Tengo una carrera y un máster, una novia y, lo más sorprendente de todo, carné de conducir. Haizea está en Canadá; Chispa está mayor. Yo vivo sola pero contigo. Ha llegado gente nueva, pero pocos se han quedado. Sigo siendo un poco tímida, pero no tengo ni un pie metido en el armario.
Voici someramente mi curriculum vitae de los últimos seis años.
Qué será lo que venga no lo sabemos, pero es lo apasionante de vivir. En cualquier caso, me felicito a mí misma por los años cumlidos. Y que sean muchos más.
Es decir, el tiempo pasa, y todo nos da indicios de ello.
Hace seis años llegué aquí. Era todavía una joven moça, tímida y armarizada. Conocí a mi mentora Elena, que me animó a ser la Emperatriz Penca; y a Haizea y a Manceba. A mitad de camino hice un alto: kamer te huur en Amsterdam. A pesar del patetismo, fueron incontables las risas y los momentos geniales. Volvimos, dejando atrás ropa sucia y una casa tomada por los ratones. Un poco después, te conocí a ti.
Ahora es diciembre de 2011. Tengo una carrera y un máster, una novia y, lo más sorprendente de todo, carné de conducir. Haizea está en Canadá; Chispa está mayor. Yo vivo sola pero contigo. Ha llegado gente nueva, pero pocos se han quedado. Sigo siendo un poco tímida, pero no tengo ni un pie metido en el armario.
Voici someramente mi curriculum vitae de los últimos seis años.
Qué será lo que venga no lo sabemos, pero es lo apasionante de vivir. En cualquier caso, me felicito a mí misma por los años cumlidos. Y que sean muchos más.
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martes 29 de noviembre de 2011
Que el domingo se nos vaya de las manos
Há palavras que nos beijam
como se tivessem boca;
palavras de amor, de esperança,
de imenso amor, de esperança louca
...
Poema de Alexandre O'Neill
cantado por Mariza.
Iba a esperarme al 17 de diciembre, pero he pensado que cualquier momento es bueno para decirte que te quiero. Ahora todavía más que entonces. Que me gustas muchísimo. Más que Jane Fonda en Barbarella.
Me encantas aunque no toques el piano,
ni hables francés;
aunque seas laísta
y no hayas leído El Quijote.
Me gustas por todo eso y mucho más. Porque me haces ilusionarme y desear querer estar contigo todos los minutos del día, soñar, planear, imaginar, o dejarnos llevar y que el domingo se nos vaya totalmente de las manos...
miércoles 23 de noviembre de 2011
Ars amandi
Carpe noctem, amor. Coge el brusco deseo
ciego como adivino.
Aurora Luque.
El amor tiene siglos de historia. Todo está inventado.
Todo el tiempo recurrimos a lugares comunes
o topoi literarios en la lengua de Ovidio:
ignis amoris, locus amoenus, amor post mortem.
El amor está en mitologías y cosmogonías,
en Orfeo y Eurídice, en Eros y Psique,
en óperas y canciones.
Y, sin embargo, es simple y maravilloso,
y por eso a nosotros, o mejor dicho, a nosotras,
nos parece que lo inventamos cada día,
como ya lo hicieron los dioses,
creados a nuestra imagen y semejanza.
ciego como adivino.
Aurora Luque.
El amor tiene siglos de historia. Todo está inventado.
Todo el tiempo recurrimos a lugares comunes
o topoi literarios en la lengua de Ovidio:
ignis amoris, locus amoenus, amor post mortem.
El amor está en mitologías y cosmogonías,
en Orfeo y Eurídice, en Eros y Psique,
en óperas y canciones.
Y, sin embargo, es simple y maravilloso,
y por eso a nosotros, o mejor dicho, a nosotras,
nos parece que lo inventamos cada día,
como ya lo hicieron los dioses,
creados a nuestra imagen y semejanza.
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lunes 21 de noviembre de 2011
Resaca electoral
Hoy, también à la une en France24: en pleine crise, l'Espagne s'en remet à l'austère Mariano Rajoy.
Estos días no puedo menos que pensar que estamos ante un momento sumamente delicado y convulso en la política europea, con rescates, dimisiones, nuevos gobiernos y múltiples manifestaciones en Italia y en Grecia*. Seguramente, muy pronto, también en España.
Supongo que todo esto se estudiará, y con perspectiva histórica, en los futuros libros de texto, o en futuros libros electrónicos y pizarras digitales, cuando hayan pasado unos cuantos años. Yo me sorprenderé, como mis padres se sorprendían de que en mi libro hubiese un tema dedicado a la transición, pero es que esto ya será Historia.
A ninguno nos pilla por sorpresa, pero que el PP haya obtenido una apabullante mayoría absoluta en las urnas me horripila en grado sumo...
Sin embargo, otra cosa más me horripila y está al margen de vencedores y vencidos, y es a qué niveles de simplismo está llegando la política en estos últimos años. Anoche me quedé boquiabierta viendo cómo el gentío gaviotista aclamaba a don Mariano Rajoy delante de la sede del partido en la calle Génova de Madrid. A mí siempre me ha horrorizado el hombre masa; más aún, siempre me ha horrorizado la masa enfervorizada por el furor nacional. Pero, más que eso, lo que ayer me pareció lamentable es ver cómo la muchedumbre pepera daba saltitos y vociferaba sandeces del tipo "socialista el que no bote", equiparando a un futuro presidente del gobierno a una especie de Justin Bieber cualquiera.
Me quedo con la triste impresión de que la política se simplifica cada vez más y que una buena parte de la población está, como dice mi madre, profundamente idiotizada.
* En Grecia, en la plaza llamada Syntagma.
Estos días no puedo menos que pensar que estamos ante un momento sumamente delicado y convulso en la política europea, con rescates, dimisiones, nuevos gobiernos y múltiples manifestaciones en Italia y en Grecia*. Seguramente, muy pronto, también en España.
Supongo que todo esto se estudiará, y con perspectiva histórica, en los futuros libros de texto, o en futuros libros electrónicos y pizarras digitales, cuando hayan pasado unos cuantos años. Yo me sorprenderé, como mis padres se sorprendían de que en mi libro hubiese un tema dedicado a la transición, pero es que esto ya será Historia.
A ninguno nos pilla por sorpresa, pero que el PP haya obtenido una apabullante mayoría absoluta en las urnas me horripila en grado sumo...
Sin embargo, otra cosa más me horripila y está al margen de vencedores y vencidos, y es a qué niveles de simplismo está llegando la política en estos últimos años. Anoche me quedé boquiabierta viendo cómo el gentío gaviotista aclamaba a don Mariano Rajoy delante de la sede del partido en la calle Génova de Madrid. A mí siempre me ha horrorizado el hombre masa; más aún, siempre me ha horrorizado la masa enfervorizada por el furor nacional. Pero, más que eso, lo que ayer me pareció lamentable es ver cómo la muchedumbre pepera daba saltitos y vociferaba sandeces del tipo "socialista el que no bote", equiparando a un futuro presidente del gobierno a una especie de Justin Bieber cualquiera.
Me quedo con la triste impresión de que la política se simplifica cada vez más y que una buena parte de la población está, como dice mi madre, profundamente idiotizada.
* En Grecia, en la plaza llamada Syntagma.
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sábado 24 de septiembre de 2011
Fico assim sem você
Hoy estoy de rodríguez en Madrid.
Es un sábado raro: sin remolonear en la cama, ni besos ni desayundo continental, y sin planes de tarde.
En su lugar, he preparado un couscous, he hecho la compra y he bajado a la frutería (me ha cundido muchísimo más el tiempo, claro). Desgraciadamente, se habían acabado las uvas moscatel. Eso quiere decir que ya es más otoño que verano: las frutas dulces se acaban y se impone el reino de lo agrio (con la excepción de la chirimoya). Sólo he comprado melocotones y kiwihops.
Después he ido al parque y he estado leyendo a ratos; a ratos sólo estando.
La mañana tenía una auténtica sensación de posibilidad, como a veces la tienen las mañanas soleadas cuando aún no se te ha echado el día encima.
Y sin embargo, te echo tanto de menos que conto as horas pra poder te ver...
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lunes 5 de septiembre de 2011
To seven heaven
Hace ya tres años que te conozco; casi tres que te quiero...
Y, sin embargo, todavía, a veces, no me acostumbro.
No quiero acostumbrarme.
Quiero sorprenderme todos los días,
soñar con un rincón kitsch en casa
y tomates sin estrés plantados en una maceta;
y pensar que es maravilloso despertarme a tu lado por las mañanas,
que son maravillosos los desayunos continentales,
los besos de ascensor
y el amor a bocanadas, a veces;
otras, como gotas de lluvia en verano.
Y, sin embargo, todavía, a veces, no me acostumbro.
No quiero acostumbrarme.
Quiero sorprenderme todos los días,
soñar con un rincón kitsch en casa
y tomates sin estrés plantados en una maceta;
y pensar que es maravilloso despertarme a tu lado por las mañanas,
que son maravillosos los desayunos continentales,
los besos de ascensor
y el amor a bocanadas, a veces;
otras, como gotas de lluvia en verano.
sábado 3 de septiembre de 2011
Un gelato al pistacchio
Pasaron las visitas de Novia y de Manceba, las tardes largas y los helados.
El verano es cada vez menos verano y más otoño; y, sin embargo, los baños de septiembre son los mejores: el mar muy azul, el agua muy fría. La masa de veraneantes se ha ido y ahora solo quedan cuatro gatos en la playa, lo que, a mi manera de ver, la vuelve encantadora. Tan solo un vendedor de cocacolacervezafantagua pasó por allí hoy al mediodía, y el Homo merdellonis, especie endémica de la Vandalia costera, con su Vane y su Richard y su txoko de jardín en playa, había casi desaparecido del mapa.
El helado del verano ha sido el de pistacho, seguido de cerca por el de galleta Chiquilín. Novia y yo comentábamos que el pistacho era un fruto seco muy reputado cuando yo era chica, pero que anda un poco en decadencia desde que se popularizaron en España los anacardos.
El sábado vamos de viaje por el Algarve y el Alentejo. O final do verão.
El libro del verano, Il barone rampante.
El verano es cada vez menos verano y más otoño; y, sin embargo, los baños de septiembre son los mejores: el mar muy azul, el agua muy fría. La masa de veraneantes se ha ido y ahora solo quedan cuatro gatos en la playa, lo que, a mi manera de ver, la vuelve encantadora. Tan solo un vendedor de cocacolacervezafantagua pasó por allí hoy al mediodía, y el Homo merdellonis, especie endémica de la Vandalia costera, con su Vane y su Richard y su txoko de jardín en playa, había casi desaparecido del mapa.
El helado del verano ha sido el de pistacho, seguido de cerca por el de galleta Chiquilín. Novia y yo comentábamos que el pistacho era un fruto seco muy reputado cuando yo era chica, pero que anda un poco en decadencia desde que se popularizaron en España los anacardos.
El sábado vamos de viaje por el Algarve y el Alentejo. O final do verão.
El libro del verano, Il barone rampante.
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jueves 1 de septiembre de 2011
New York, New York
En sueños he viajado por muchas ciudades en las que nunca he estado: Nueva York, Buenos Aires, Río de Janeiro.Justo anoche estuve en Nueva York. Viajaba en el metro, sucio y decrépito, como me han dicho que es. Fue un metasueño, pero en vez de soñar que sueño fue al revés: el sueño era vívidamente real, en comparación con los anteriores. Soñé que no soñaba. Habría sido el momento de pellizarme, como hacen en las novelas.
"Otras veces que he estado aquí no he estado, pero esta vez es verdad", pensé. Y me desperté.
Espero poder visitar algún día Coney Island and its surroundings.
viernes 5 de agosto de 2011
Où est ma tête?
Últimamente, más que otras veces, me sorprendo enmimismada,
absorta, embebeçida, empanada,
sin tierra bajo mis pies,
como los astronautas o los gorriones;
a veces pensando en algo, la cabeza bullendo como un mejunge de color verde, de esos que siempre salen ardiendo en un caldero en los dibujos animados;
otras, pensando en nada, lo que también es algo.
Me envío mensajes a mí misma sin querer,
digo que sí cuando me preguntan algo y después añado ¿qué?,
me traigo la bolsa con la caca de Chispa de la calle a casa
o me como un higo sin darme cuenta.
Es una verdadera tragedia que en la bella lengua de Cervantes, con su rica morfología y su archimillonario léxico, no haya un verbo para decir que soñamos despiertos, como, a saber, rêvasser o daydream.
Supongo que la capacidad para ensimismarse es la misma que hace que no nos aburramos nunca y que los viajes largos nunca sean tan largos.
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miércoles 27 de julio de 2011
Pleamar
"Carpe noctem, amor. Coge el brusco deseo
ciego como adivino,
los racimos del pubis y las constelaciones,
el romper y romper
de besos con dibujos de olas y espirales.
Miles de arterias fluyen
mecidas como algas. Carpe mare.
Seducción de la luz,
de los sexos abiertos como tersas actinias,
de la espuma en las ingles y las olas
y el vello en las orillas, salpicado de sed.
Desear es llevar
el destino del mar dentro del cuerpo".
Aurora Luque.
ciego como adivino,
los racimos del pubis y las constelaciones,
el romper y romper
de besos con dibujos de olas y espirales.
Miles de arterias fluyen
mecidas como algas. Carpe mare.
Seducción de la luz,
de los sexos abiertos como tersas actinias,
de la espuma en las ingles y las olas
y el vello en las orillas, salpicado de sed.
Desear es llevar
el destino del mar dentro del cuerpo".
Aurora Luque.
A veces, más que nunca, deseamos amar, tierna y furiosamente.
Estamos desbordados de amor, hinchados y henchidos,
como las velas de un barco cuando se llenan de viento,
como el pecho de un pájaro cuando se llena de canto.
Estamos deseando vaciarnos de tanta ternura, una ternura demasiada, que tenemos que verter en una copa y darla a beber en sorbos pequeños, como un licor extremadamente dulce.
Estamos desbordados de amor, hinchados y henchidos,
como las velas de un barco cuando se llenan de viento,
como el pecho de un pájaro cuando se llena de canto.
Estamos deseando vaciarnos de tanta ternura, una ternura demasiada, que tenemos que verter en una copa y darla a beber en sorbos pequeños, como un licor extremadamente dulce.
El amor nos llena como el mar a una playa.
domingo 24 de julio de 2011
Siesta de verano
Con la crueldad del sol taxidermista
a las tres de la tarde...
Luis García Montero.
El verano pasa lentamente, con la lentitud que dice Luis García Montero que tiene el sur, dejándonos la cabeza abotargada y el cuerpo aletargado, como después de una siesta de bella durmiente.
Las tardes se suceden lentas, casi idénticas, como dos moscas. Después del gazpacho de rigor y de un segundo plato no demasiado copioso ni caliente, mi padre pone el Tour y hace de bella durmiente, momento que yo aprovecho para cambiar de canal. Los deportes me aburren soberanamente.
Veo A dos metros bajo tierra o las noticias de France 24, aunque deteste la entonación "de noticias" que se ha generalizado en medio mundo, seguramente debido al influjo de las cadenas norteamericanas. Me sirve de repaso para la prueba de la Escuela Oficial de Idiomas que tengo que hacer en septiembre.
Después, la tarde sigue. Huele a jazmín y a plumaria.

Yo me dedico a echarte de menos y a echar de menos los desayunos continentales, las mañanas de sábado, tus besos, el olor de tu cuello por las mañanas, la hora mágica del atardecer en el antiguo balneario a la orilla del mar que es, sin duda, el lugar con más encanto de esta ciudad de Vandalia...
a las tres de la tarde...
Luis García Montero.
El verano pasa lentamente, con la lentitud que dice Luis García Montero que tiene el sur, dejándonos la cabeza abotargada y el cuerpo aletargado, como después de una siesta de bella durmiente.
Las tardes se suceden lentas, casi idénticas, como dos moscas. Después del gazpacho de rigor y de un segundo plato no demasiado copioso ni caliente, mi padre pone el Tour y hace de bella durmiente, momento que yo aprovecho para cambiar de canal. Los deportes me aburren soberanamente.
Veo A dos metros bajo tierra o las noticias de France 24, aunque deteste la entonación "de noticias" que se ha generalizado en medio mundo, seguramente debido al influjo de las cadenas norteamericanas. Me sirve de repaso para la prueba de la Escuela Oficial de Idiomas que tengo que hacer en septiembre.
Después, la tarde sigue. Huele a jazmín y a plumaria.

Yo me dedico a echarte de menos y a echar de menos los desayunos continentales, las mañanas de sábado, tus besos, el olor de tu cuello por las mañanas, la hora mágica del atardecer en el antiguo balneario a la orilla del mar que es, sin duda, el lugar con más encanto de esta ciudad de Vandalia...
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sábado 2 de julio de 2011
Extraviarse
Viajo sozinha com o meu coração
Não ando perdida, mas desencontrada
Levo o meu rumo na minha mão.
Cecilia Meireles
Y sin embargo, a veces, tenemos la situación de perder el rumbo, de extraviarnos nosotros, igual que perdemos el hilo en una conversación. Es entonces cuando cunde el pánico.
Enhebrarse es díficil, tanto más cuando estamos aprendiendo a vivir como aprendemos a coser, a base de dudas y de pinchazos.
No obstante, al final, y después de algunos remiendos, por fin, nos encontramos.
Não ando perdida, mas desencontrada
Levo o meu rumo na minha mão.
Cecilia Meireles
Y sin embargo, a veces, tenemos la situación de perder el rumbo, de extraviarnos nosotros, igual que perdemos el hilo en una conversación. Es entonces cuando cunde el pánico.
Enhebrarse es díficil, tanto más cuando estamos aprendiendo a vivir como aprendemos a coser, a base de dudas y de pinchazos.
No obstante, al final, y después de algunos remiendos, por fin, nos encontramos.
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miércoles 22 de junio de 2011
Abrir las ventanas y dejar que entre la tarde en casa
Esta tarde presenté mi trabajo de final de máster ante el tribunal de evaluación. Con un 9.5 doy por concluido todo mi trabajo de este último año. Los cursos de idiomas, también, y con buena nota. Empiezo, o continúo, las vacaciones del mes de junio. Los planes en Vandalia se acumulan para el mes de julio y, con ellos, las visitas, las excursiones a la playa y los mojitos en el paseo.
Más tarde, de vuelta a casa, pasé un rato por el parque. Era la hora de los perros, de sus dueños, de los corredores y de los niños en los columpios. Yo miraba la tarde, olía la tarde y la veía caer, ya al final, con la luz mágica de los atardeceres largos de verano.
El comienzo del verano siempre me trae una sensación peculiar, mezcla de nostalgia y posibilidad, como de estar a punto de comenzar un viaje largo y maravilloso.
Me encanta el verano y me encanta, más que nunca, cuando comienza.
A la vuelta, en casa, abrí todas las ventanas y dejé que la tarde entrase en casa.
Más tarde, de vuelta a casa, pasé un rato por el parque. Era la hora de los perros, de sus dueños, de los corredores y de los niños en los columpios. Yo miraba la tarde, olía la tarde y la veía caer, ya al final, con la luz mágica de los atardeceres largos de verano.
El comienzo del verano siempre me trae una sensación peculiar, mezcla de nostalgia y posibilidad, como de estar a punto de comenzar un viaje largo y maravilloso.
Me encanta el verano y me encanta, más que nunca, cuando comienza.
A la vuelta, en casa, abrí todas las ventanas y dejé que la tarde entrase en casa.
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sábado 14 de mayo de 2011
No queramos ir al fondo de la cuestión
hondo, da. (Del ant. fondo). 1. adj. Que tiene profundidad.
Ella tenía unos ojos oscuros y profundos como un pozo de noche.
Era un pozo de sueños. Uno se asomaba a ellos, en busca de deseos, intentando hallar el fondo, soñando con zambullirse en esa hondura.
Sin embargo, y aunque ella era genial, no era un genio, y los sueños lanzados al pozo quedaban para siempre en el negro fondo, como monedas hechas de plomo.
domingo 8 de mayo de 2011
Ver sin querer
La diferencia entre ver y mirar, sintácticamente hablando, es una diferencia de papeles temáticos: ver exige un sujeto que sea un tema y mirar no. Cuando vemos, vemos sin querer; cuando miramos somos sujetos agentes.
Por eso no podemos decir que alguien nos ve atentamente.
Por eso las miradas nos desgastan, nos cansan. Para evitarlas, yo siempre llevo un libro en el metro. Y, a falta de libro, miro los zapatos de la gente.
Por eso es fría la mirada de los ciegos.
Y resulta de una ironía amarga una frase que cacé por casualidad hace unos días:
¡Nos vemos el próximo día!
Dos ciegos se despedían en la boca de metro.
......................................................................................................
Qué genial viaje de cuelgue. Cuatro horas en autobús merecieron la pena para ver a Los Gandules en unas fiestas de barrio de Zaragoza y en las mejores compañías. Qué melón de acero.
Por eso no podemos decir que alguien nos ve atentamente.
Por eso las miradas nos desgastan, nos cansan. Para evitarlas, yo siempre llevo un libro en el metro. Y, a falta de libro, miro los zapatos de la gente.
Por eso es fría la mirada de los ciegos.
Y resulta de una ironía amarga una frase que cacé por casualidad hace unos días:
¡Nos vemos el próximo día!
Dos ciegos se despedían en la boca de metro.
......................................................................................................
Qué genial viaje de cuelgue. Cuatro horas en autobús merecieron la pena para ver a Los Gandules en unas fiestas de barrio de Zaragoza y en las mejores compañías. Qué melón de acero.
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viernes 15 de abril de 2011
Joyeux anniversaire
Ya es otro abril y otro año más que nos pesa sobre las espaldas.
En el insti donde hago las prácticas del máster los bedeles ya me han confundido varias veces con una alumna, lo que resulta halagador a la par que patético: debo de parecer más mangarrana de lo que pensaba.
Y sin embargo, los más pequeños a veces me llaman profe.
Ayer David me dijo que me pega llamarme María. Lyudmila nos ha contado que llegó de Ucrania con nueve años y sin saber nada de español; ahora es la primera de la clase y si no es por el nombre nadie diría que es extranjera. Brian ha dicho que se hacía pis y quería ir al baño cuando le tocaba leer su ejercicio. Irene se moría de la risa porque en un texto salía la palabra paja. Oriana, como siempre, estaba muy callada; es muy tímida y por eso es una de mis favoritas.
Hoy no estarán todos los que deberían estar. Faltan mi familia y falta Haizea. Es raro un mes de abril sin ella, pero supongo que no se puede tener todo. Al fin y al cabo, todavía quedan muchos cumpleaños por celebrar. En cambio, sí hay un ramo de margaritas, buen tiempo, una tarde de picnic en el parque, una cena en Lavapiés, una noche larga en la mejor compañía y una larga semana de vacaciones por delante.
Y además, es cierto, el tiempo pesa menos cuando queremos y nos quieren.
En el insti donde hago las prácticas del máster los bedeles ya me han confundido varias veces con una alumna, lo que resulta halagador a la par que patético: debo de parecer más mangarrana de lo que pensaba.
Y sin embargo, los más pequeños a veces me llaman profe.
Ayer David me dijo que me pega llamarme María. Lyudmila nos ha contado que llegó de Ucrania con nueve años y sin saber nada de español; ahora es la primera de la clase y si no es por el nombre nadie diría que es extranjera. Brian ha dicho que se hacía pis y quería ir al baño cuando le tocaba leer su ejercicio. Irene se moría de la risa porque en un texto salía la palabra paja. Oriana, como siempre, estaba muy callada; es muy tímida y por eso es una de mis favoritas.
Hoy no estarán todos los que deberían estar. Faltan mi familia y falta Haizea. Es raro un mes de abril sin ella, pero supongo que no se puede tener todo. Al fin y al cabo, todavía quedan muchos cumpleaños por celebrar. En cambio, sí hay un ramo de margaritas, buen tiempo, una tarde de picnic en el parque, una cena en Lavapiés, una noche larga en la mejor compañía y una larga semana de vacaciones por delante.
Y además, es cierto, el tiempo pesa menos cuando queremos y nos quieren.
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lunes 28 de marzo de 2011
La vida es un cuento narrado por un idiota
"Life's but a walking shadow, a poor player
that struts and frets his hour upon the stage
and then is heard no more: it is a tale
told by an idiot, full of sound and fury,
signifying nothing".
William Shakespeare.
Llegué a estos versos de Macbeth por medio de la novela Firmin, de Sam Savage, una historia irónica y tierna, divertida a la vez que conmovedora, y que además es contada en primera persona por una rata que vive en una librería de viejo en la Plaza Scollay de Boston. Una novela que habla de personas románticas e inadaptadas, un poco en la misma línea que Ignatius Reilly en La conjura de los necios o Harvey Pekar en la película American Splendor o cualquier otro loser de esos que suscitan el desprecio absoluto de cualquier norteamericano medio.
El mundo de Firmin es un mundo donde todo se nos antoja viejo, marrón y a punto de romperse, y donde las personas, como las ratas, luchan por superar sus limitaciones. Así es precisamente como el protagonista de la novela idea todo tipo de estrategias para poder comunicarse con las personas, dada su incapacidad fisiológica para hablar. Claro es que acabará por desistir de este empeño, porque también Firmin, como los grandes antihéroes, se da de bruces con la realidad.
La vida, claro, es un chiste malo. La vida, per se, no tiene ni pies ni cabeza: es un lapso de tiempo que empieza para acabar, pese a lo cual, nosotros, las personas humanas, intentamos buscarle un sentido. Necesitamos buscárselo para no tener impulsos suicidas cada quince minutos. Nos parece que la vida es muy importante y no queremos resignarnos a la idea de que somos exactamente igual que una rata, que vive para sobrevivir y que muere un día, de repente, sin pena ni gloria.
Con la excepción de Firmin, claro.
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El lunes está agazapado esperando
"Life is what happens while you're busy making other plans".
John Lennon.
En un intento por intentar conocerme y clasificarme (si es que nuestra complejidad, la de las personas humanas, nos lo permite), podríamos decir que siempre he sido del tipo pasivo-melancólico. Me viene un poco con los genes. A mí me gusta contemplar.
El buen tiempo a veces me llena de nostalgia. Es algo extraño. Hace una semana noté que había llegado la primavera. Nos despertamos temprano, abrazadas, y las dos notamos que por las persianas se filtraba una luz diferente, más directa, más dorada, como de verano. (Tú estabas más bonita que nunca con esa luz). Creo que justamente era 21 de marzo.
Tal vez es que el buen tiempo está siempre asociado en mi archivo de recuerdos a momentos agradables: a tardes largas de sol, a viajes, a paseos por un parque, al parque de los pitis de verano. El buen tiempo me trae a veces una añoranza como de tienda que ha cerrado o de ciudad dormida en una siesta de verano.
Todo eso me lleva a pensar que quizás pienso demasiado. Muchas veces he hablado de ello con Haizea, en nuestras conversaciones de balcón sin balcón. A las dos nos ocurre algo parecido y es que encontramos un cierto equilibrio gracias a pequeñas metas, a pequeñas vallas que vamos colocando en nuestro curriculum vitae o carrera de la vida. Eso, a veces, nos impide ver la vida que tenemos delante, la vida que, como decía John Lennon, es eso que ocurre mientras hacemos otros planes.
A veces olvidamos eso del carpe diem. Yo, personalmente, lo encuentro un tanto difícil. Es como la imposibilidad de disfrutar plenamente de una tarde de domingo: el lunes está agazapado esperando.
John Lennon.
En un intento por intentar conocerme y clasificarme (si es que nuestra complejidad, la de las personas humanas, nos lo permite), podríamos decir que siempre he sido del tipo pasivo-melancólico. Me viene un poco con los genes. A mí me gusta contemplar.
El buen tiempo a veces me llena de nostalgia. Es algo extraño. Hace una semana noté que había llegado la primavera. Nos despertamos temprano, abrazadas, y las dos notamos que por las persianas se filtraba una luz diferente, más directa, más dorada, como de verano. (Tú estabas más bonita que nunca con esa luz). Creo que justamente era 21 de marzo.
Tal vez es que el buen tiempo está siempre asociado en mi archivo de recuerdos a momentos agradables: a tardes largas de sol, a viajes, a paseos por un parque, al parque de los pitis de verano. El buen tiempo me trae a veces una añoranza como de tienda que ha cerrado o de ciudad dormida en una siesta de verano.
Todo eso me lleva a pensar que quizás pienso demasiado. Muchas veces he hablado de ello con Haizea, en nuestras conversaciones de balcón sin balcón. A las dos nos ocurre algo parecido y es que encontramos un cierto equilibrio gracias a pequeñas metas, a pequeñas vallas que vamos colocando en nuestro curriculum vitae o carrera de la vida. Eso, a veces, nos impide ver la vida que tenemos delante, la vida que, como decía John Lennon, es eso que ocurre mientras hacemos otros planes.
A veces olvidamos eso del carpe diem. Yo, personalmente, lo encuentro un tanto difícil. Es como la imposibilidad de disfrutar plenamente de una tarde de domingo: el lunes está agazapado esperando.
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lunes 7 de febrero de 2011
Anamorphosis
Altera ella era, en cambio, bella como un lunar,
aguda como un diente,
procaz como unos labios,
y a todos encantada con su risa de xilófono y su pelo suelto como una cometa.
Tenía mucha cabeza,
y bien amueblada,
una lengua viperina,
y su paladar no era exquisito
pero le encantaba el brazo de gitano.
aguda como un diente,
procaz como unos labios,
y a todos encantada con su risa de xilófono y su pelo suelto como una cometa.
Tenía mucha cabeza,
y bien amueblada,
una lengua viperina,
y su paladar no era exquisito
pero le encantaba el brazo de gitano.
Liçión de notomía
tierna como un solomillo,
divertida como un peca,
sensible como una quemadura de sol en los hombros el primer día de verano.
Tenía poca mano para el bricolaje,
pero mucho ojo para la cocina,
poca cara,
demasiado corazón,
y un paladar exquisito.
demasiado corazón,
y un paladar exquisito.
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Lo bueno del mes de febrero es que ya queda menos para la primavera. Ayer fui a patinar sobre hielo con Manceba. Superado el asco inicial, al tener que meter mis pies en unos patines sudados por cientos de pinreles ajenos, fue muy divertido. Hubo unos cuantos momentos en que me recordé a alguna película de Chaplin, haciendo aspavientos para no resbalar y caer, pero luego he de decir que fuimos las reinas de la pista. Y, como la primavera está cerca, el próximo día será patinar sobre ruedas al aire libre, picnic incluido.
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lunes 10 de enero de 2011
Corazón craquelado
Cuando pienso que estoy de los nervios me imagino los nervios como las cuerdas muy tensas de una guitarra, tan tensas como un músculo, tan tensas que parece que van a romperse en cualquier momento.
Estar de los nervios o estar a punto de perderlos o tenerlos a flor de piel... Al final todo es parecido.
Suerte que tu abrazo sea como un mar tranquilo, un mar en el que mecerse dormida.
Suerte que sepas restaurar mis nervios a punto de romperse, así con tu sola presencia. Que consigas sellar mis grietas, arreglar mi corazón craquelado y dejarme nueva como un lienzo recién pintado.
Llevaba días y días soñando con el olor de tu cuello por la mañana...
Estar de los nervios o estar a punto de perderlos o tenerlos a flor de piel... Al final todo es parecido.
Suerte que tu abrazo sea como un mar tranquilo, un mar en el que mecerse dormida.
Suerte que sepas restaurar mis nervios a punto de romperse, así con tu sola presencia. Que consigas sellar mis grietas, arreglar mi corazón craquelado y dejarme nueva como un lienzo recién pintado.
Llevaba días y días soñando con el olor de tu cuello por la mañana...
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