lunes, 4 de agosto de 2008

Isla ignorada

Soy como esa isla que ignorada
Late acunada por árboles jugosos
-en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de NADA,
sola solo-.

Gloria Fuertes.


Yo creo que nací con más poros en la piel y que por eso siempre lo noto todo mucho más afilado, más hondo y más puntiagudo...Todo más al rojo vivo, más a flor de piel, todo: el cariño, los celos, el dolor, la crueldad, el miedo, las palabras, la ternura y la belleza, reina de todas las cosas.

Yo si pudiera sería pez en vez de renacuaja, para que las escamas me protegieran del mundo exterior. Sería tal vez un pez payaso, o un pez volador...

...Aunque en realidad, si fuese un animal sería decididamente una cabra, una capra hispanica, una cabra sola.

Yo nací con los sentidos sinestesiados, aunque a decir verdad preferiría tenerlos anestesiados...

...De hecho, poco después del parto, me hicieron un examen completo y el médico le dijo a mi madre: "señora, esta niña sufre de sinestesias, hipérboles, retruécanos, verborrea y antítesis.".

Mi madre, claro, se echó las manos a la cabeza... Y ahí empezó la gran incomprensión de mi vida.

Y eso ha sido mi vida hasta día de hoy, una antítesis, un oxímoron como una catedral, una encarnizada contienda de polos opuestos y de extremos irreconciliables, una incomprensión de principio a fin.

...Porque he sido y he querido ser miles de cosas. Primero fui futbolista machorra a los once, luego lesbófoba a los doce y finalmente bollo redomado a los trece (porque me enamoré de Winona Ryder y quise ser Jo de Mujercitas). Después quise ser novelista victoriana a los catorce y feminista setentera a los quince...Y católica convencida, flequilluda, antimonárquica, anticlerical y antitodo, y quise tener pluma pero no lo conseguí, y quise ser vegetariana pero me gustaba demasiado el jamón serrano. Y como en la canción del Cuarteto de Nos, ya no sé qué hacer conmigo.

Yo es que soy hemisferio derecho dominante total...

...Además de neurótica, obsesiva, obsesivo-compulsiva, tripolar y pantofóbica.

Siempre digo que yo debería tener un planeta aparte, como el de El Principito...Un mundo de color fucsia, habitado por elefantes de sonrisa sonrosada y con nubes de algodón de azúcar comestible que se regeneraran continuamente de forma espontánea. Este planeta no está hecho para mí. O más bien, yo no estoy hecha a su medida...Este cascado planeta tierra que no sé cuánto nos durará.

Yo soy un poco como Gloria Fuertes. Yo soy una cabra sola y una isla ignorada.

Yo soy mi Micronesia particular.

Por lo menos, si no planeta, ya podría tener una isla.

También, a veces, me gustaría clonarme a mí misma para poder tener a otra persona que llegara a comprenderme y así no sería una isla ignorada. Aunque igual no nos aguantaríamos la una a la otra y nuestro idilio acabaría en tragedia griega.

Luego siempre está la opción de irme a un monasterio de monjas a vivir de las coles de la huerta y a traducir manuscritos paleocristianos del griego.

Un planeta, una micronesia, un monasterio, una Penca en ajimez.

Yo soy como un ovillo de hilachos enmarañados e inconexos, como este post, que no sabe una por dónde cogerlo ni cómo desenredarlo. Como este post, yo no tengo ni pies ni cabeza (qué monstruo). Me vendría bien que alguien viniera a enhebrarme y meterme en vereda.

Pero mientras haya belleza hay esperanza, y la belleza es como dios, que está en todas partes. La belleza está en los ojos, en el ojo de quien la ve, en el oído, en las puntas de nuestros dedos, en nuestras pituitarias prodigiosas...Y aún en más sitios si abrimos los poros e intentamos que se nos pegue algo .


P.S. Hoy he soñado que John Lennon estaba vivo.

2 comentarios:

Mara dijo...

Será un post enmarañado pero me ha gustado una pechá... ¡Qué don de la palabra tienes ía! Y sinceramnt, a mi m encantas tal como eres. Besitos!

Hada Gris dijo...

Increíble.
Me ha encantado el post. Y es super acertada la autodescripción. Je, je.