martes, 2 de septiembre de 2008

Serendipity

Post dedicado a la Pequeña Mara...Me he acordado mucho de ti esta tarde ;)

"No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
como tu juez."

J.L. Borges. Laberinto.

Una serendipia es un descubrimiento científico afortunado obtenido de forma fortuita, pudiéndose denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.

Yo prefiero el término inglés serendipity, como en la película (qué bonita). Hay palabras que están bien en un idioma y no en otros, y serendipity me gusta más en inglés.

De hecho, el término lo acuñó un inglés del siglo XVIII, Horace Walpole, a partir de un cuento persa llamado Los tres príncipes de Serendip, en el que los protagonistas, procedentes de la isla Serendip (actual Sri Lanka) solucionaban sus problemas a través de una serie de fortunate accidents.

A mí la vida me parece lo más parecido a una sucesión serendipias, de acontecimientos extraordinarios que serían del todo inverosímiles si no ocurrieran realmente, como en las novelas de Paul Auster. Y de encuentros inesperados, sueños premonitorios, personas que se conocen y reconocen, aviones que se pierden por retraso. Hasta el descubrimiento de América fue una serendipia.

Yo nunca he creído en las casualidades, creo que todo ocurre por algo. Soy muy tonta, me creo esas cosas, y por eso le presto mucha atención a las señales y a los barruntos, pero es mi manera de verlo y me a mí me vale. O igual es que me creo que vivo en una novela, como en Niebla.

Y tampoco sé si los barruntos y Unamuno tienen que ver del todo con las serendipias, pero yo lo mezclo porque soy Caótica Penca. Ala.

4 comentarios:

Mara dijo...

Jooo Mari, es q somos hermanitas, de verdad!! Me encanta la película Serendipity. ¡Al q la haya hecho le doy un 10 como una casa!

Y no creo q xq creamos en el destino seamos más tontas q el resto (ni más listas). Simplemente, cada uno se aferra a algo xa vivir, aunk yo a mi teoría del destino le veo una lógica aplastante con pruebas y todo; y m da mucha pena q la gente no lo vea tan claro como yo.

Como bien dices, todo lo q nos pasa no puede ser una casualidad. El mundo sería aún más caos d lo q es y nos veríamos inmersos en ese horrible libre albedrío q dicta la Iglesia.

A mí m gusta pensar (y de verdad lo pienso) q el hado m lleva hacia gente q conozco y q nunca olvidaré, q m retrasa dos años xa conoceros, q se confabula xa q mi vida sea cada día mágica. Porque al contrario de lo q los escépticos piensan, eso dq si todo estuviera predestinado no tendría sentido vivir; yo pienso q el sentido de vivir está mismamnt en ir conociendo poco a poco tu fatum, ya q para nosotros es una incógnita lo q la parca ha decidido q nos pase.

En resumen, como decía Milton: "No creo en la casualidad ni en la necesidad, mi voluntad es el destino."

La Penca dijo...

Mara: ¡Ay, Mara! Qué gracia tu comentario, jeje...Me he reído y todo, con lo de la lógica aplastante y la frase de Milton ahí rematándolo...Huelga decir que estoy completamente de acuerdo contigo. A ver si el destino de Amélie Poulain era no irse a Argentina para conoscerme a mí ;)Muchos osculitos.

Mara dijo...

jajjaa! Yo creo q sí! Es q lo pensé cuando m lo dijo... Por lo mnos xa q la conozcas xq supongo q este será su último año.

sin cromosoma y dijo...

Ay, me encanta cuando escribes con esas palabras nuevas (para mi).
Besosssss

PD: ya va quedando atrás el verano ;)