domingo, 12 de julio de 2009

Oyendo de fondo los Nocturnos de Chopin...

...Estar aquí en casa a veces me pone malencónica, me pone tristona.

Estar aquí me hace pensar en las personas que quiero. A mí me pasa que no me gustan las personas. Recelo de las personas, de entrada, recelo porque sí, hasta que me demuestren lo contrario. Tal vez por eso quiero a muy pocas personas, pero cuando quiero quiero inmensamente.

Por eso a veces me da miedo querer demasiado, necesitar demasiado, sentir demasiado.

Aquí en mi ciudad del sur me parece siempre que el tiempo pasa sumamente despacio y que por eso precisamente notas más ese paso del tiempo. A veces me dan ganas de querer volver a ser pequeña. Vuelvo a tener insomnio, al que siguen pesadillas, pesadillas con cucarachas o pesadillas con animales con cuernos que me intentan embestir. El tener mucho tiempo me hace reflexionar demasiado. Eso se junta con el ser mujer y el descojono hormonal de la hostia que ello implica y el resultado ese: la malenconía, la leve tristeza, la llorera rápida que luego se pasa, afortunadamente, y ya sólo es un poco de aburrimiento.

9 comentarios:

Reikjavik dijo...

Mmmmmmmmm, Chopin, que bonito!!

Mara dijo...

¡¡Pero cómo no te van a poner triste los Nocturnos de Chopin!! Me encanta sobre todo "Concierto para piano N.º 1 en mi menor, Op.11 Romanza: Larguetto".

Se me saltan las lagrimitas cada vez que la escucho...

La Penca dijo...

Reikjavik: Ya, precioso...

Mara: Jajaja...¡Cómo se nota que somos hermanitas, Mara! A mí casi se me saltan las lagrimitas también. Un besito :)

Eloísa está debajo de un baobab dijo...

Penquis, me tienes impresionada de lo rebien que escribes.Pero... En Málaga escuchando a Chopin?!! No, no y no, a los chiringuitos playeros ya! a escuchar flamenco y comer pescaíto frito, que para eso existe el zú y todo su maravilloso imaginario, para combatir las malenconías norteñas!

Montse dijo...

A mi me pasa lo contrario quiero a la gente" me caen bien mientras no me demuestren lo contrario.
Hubo alguién que me dijo que tenia cariño hasta a un lapiz.
Si tengo afecto, mucho y una gran empania, a veces es un gran problema, pero amar eso es otra cosa...
me recuerdas a mi (como la canción) cuando voya a ver a mis padres en Extremadura y es como sie el tiempo esuviera paradao hasta mi llegado, sigue donde lo dejé, a veces tan necesarias estas paradas, un beso y disfruta de tus alrededores.

Anónimo dijo...

eso es un poco de tristineza...

a veces esta bien que el tiempo pase despacio y hacer ganas :)

muchos besos
elena

Pau dijo...

Descojono hormonal de la hostia. Eso tengo yo a veces pero siempre me doy cuenta tarde, una vez que ya he metido la pata y no tiene remedio. En fin, como no sé si tiene solución, aprenderé a vivir con ello.

¿Que tal todo Mariolín? ¿Cuando te veo?

Alnitak dijo...

Mmmmmm, es que los nocturnos de Chopin, es lo que tienen, que llenan el alma de malenconía. :-)

Mara dijo...

Actualización es la solución!!!!