martes, 4 de septiembre de 2012

La chispa de la vida se apaga como se enciende una bombilla de bajo consumo


Últimamente sólo quiero hacerme pequeña y meterme en un agujero, o taparme con una manta gigante, en nuestros noventa centímetros de ancho donde no sea posible no abrazarme a ti.

Quiero que me solucionen la vida, me busquen trabajo y me arreglen el mundo.

El mundo parece no ser el mismo cuando perdemos a nuestros seres queridos. Entonces se pone un nudo gigante en la garganta, y pienso que no quiero pensar que simplemente te han borrado de la faz de la tierra con una inyección muy suave, que cerraste los ojitos y notaste sólo que te estabas quedando dormida, soñando que cazabas lagartijas.

Querría pensar, como dice la canción de Mecano, que en la tierra hay una perra menos y en el cielo una estrella más; que estás en un cielo con Rufo, Guanche, Laika, perros actores famosos y todos los perros del mundo. Me gustaría creer que volverás a hacer el pino y a meterte en la maleta antes de que me vaya de viaje, que nos encontraremos dentro de muchos años, cuando yo también me apague...Y es un poco duro pensar que no será así, que simplemente te has ido.

Parece que sin la vida de la chispa no hay chispa de la vida.

4 comentarios:

Helen Ford dijo...

Vaya, ¡cuánto lo siento!
Un abrazo y mucho ánimo.

María Nogueira dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
La Penca dijo...

Helen Ford: Poco a poco... ¡Muchas gracias! :)

anna calvi dijo...

Chispazo :'(