sábado, 17 de noviembre de 2007

Erasmus en Amsterdam

Holanda no es un país para irse de Erasmus...O al menos, esta vida que yo llevo aquí no es la vida de Erasmus que todo el mundo se imagina. Para eso estaba Madrid, en mi caso al menos. Allí si me daba por salir un martes de pedo, salía un martes de pedo. Aquí, nada de eso. Aquí paso mucho tiempo en casa, leyendo a Carmen Martín Gaite o viendo pelis incomprendidas que me saco de la biblioteca (la Central Bibliotheek, que se ha convertido en mi gran santuario desde que la descubrí).

Aquí no pasa más de una semana sin que me ponga a llorar por cualquier chorrada (cada día una distinta, claro, así soy). Y hay días incluso en que me voy a dormir sin haber soltado una carcaja sonora de esas mías. Yo ya sabía que el tiempo en Amsterdam era una mierda, pero no me imaginaba que eso me podía afectar tanto al ánimo. Pero el hecho es que cuando todos los días son grises y húmedos, y apenas sale el sol, es como que se te quitan las ganas de todo.

No me esperaba yo que el idioma me fuese a limitar tanto, pero sí (y no me refiero al inglés, sino a la bella lengua neerlandesa). Y tampoco me imaginaba que los holandeses iban a ser tan sosos, y tan cerrados.

Yo no sé si será por Amsterdam o por qué, pero me noto envejecida de repente. Soy como un mastín viejo y desganado. Yo también me veo muy lejos de LaPenca del año pasado. Hasta me he comprado un abrigo marrón, y con eso lo digo todo...

Encima no se puede estar a gusto ni en casa. Pero es que de mis tres compañeros de piso, dos son unos jetas y unos gorrones (el Chavalín, y el Ente verde), y el tercero, el Mangarrán, pues es simplemente indescriptible. No sólo es jeta y gorrón, que también, sino que encima es un guarro, está chotado, habla solo, es hiperactivo perdido, se taja a diario prácticamente, y se quiere pimplar mi vodka de 17 eurazos. El otro día lo tuve que mandar a la cama porque se tumbó en nuestro cuarto, borracho como una cuba, haciendo la resistencia pasiva y repitiendo la misma frase todo el rato (no sé qué de scrambbled eggs. Una frase muy rara, quizás sería alguna canción, o alguna ida de olla suya). Que qué difícil es la convivencia, y que cómo echo de menos el bollopiso de Madrid.

Total...Que en esas estamos. Bregando con los compis de piso, y en un barrio dejado de la mano de dios, donde sólo hay garzas y patos haciendo ruido...

10 comentarios:

Alnitak dijo...

Cualquier Erasmus es dificil al principio, al menos el mio lo fue. Te sientes sola, perdida, sin grupo, sin familia, sin lugar, sin sitio, sin raices, sin entorno y sin contexto. Pero es que la vida avanza despacio y se construye con tiempo, tus amigos, tus abrazos, tus besos y tus risas te estarán esperando en algún lugar de esa Amsterdam tan moderna y liberal, lo que pasa es que encontrar nuestro sitio lleva su tiempo. Yo fui de Erasmus a un pueblo de mierda, alejada del mundo y de todo, lo pasé mal y lloré, lloré mucho al principio, pero aguanté y me traje de vuelta la mejor experiencia de mi vida.
Dale una oportunidad a Amsterdam.
Un beso enorme

La Penca dijo...

Alnitak: Buf...Me consuela saber que no soy la única. En cierta manera,e s un alivio. Tampoco le echo la culpa de todo a Amsterdam sino también a mí misma (me he dado cuenta de que soy menos adaptable de lo que creía, y de que los principios me cuestan mucho). Pero supongo que sí, que será cuestión de tiempo...A dónde te fuiste tú, por curiosidad? Besos...Y gracias por tu comentario. Me ha gustado ;)

Ninfa dijo...

No te preocupes pequeña Penca ya queda poco y en Madrid te estamos esperando ansiosamente.
El otro día pasé por tu casa y no pude resistirme a mirarp or la ventana, había alguien, era alguien extraño, no eras tú.
Se te echa de menos.
Un beso.

PD: Nada de más abrigos marrones, el proximo uno chillón y una buena sonrisa ;)

estrella fugaz dijo...
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Oscar dijo...

Querida penca:
Acabo de leer tu comentario y se me cae el alma a los pies. Os dejamos allí entre risas y abrazos y veo que ahora vuestra estancia no es tan alegre como al principio.
Nos costo encontar una morada y bien sé que no es la Torre de Marfil ni que esta ubicada en el paraiso; pero tampoco era un lugar tan malo.
Debes intentar sacarle su jugo, buscar tus espacios y pensar un poco más en verde (verde de esperanza, no de guarrería española...y más en la ciudad de la Heinneken!!).
Apóyate en la pena, sóis Pili y Mili, y juntas podéis pasarlo de lujo en cualquier lado. Sólo hace falta abrir los ojos mirando hacia el cielo y no hacia el suelo.
Creo que pronto recibiréis visitas de por aquí (una chica con bochas de gofre ilimitado), espero que estos "cameos" os devuelvan un poco la sonrisa.
Saludos, abrazos y besos desde tierras forales.

Pau dijo...

Txikita!!
Jajaja! Ya me contaron lo de los pechos de gofre ilimitado! Espero que los eligieras cualquiera q fuera la otra opción!
Tranquilas, los principios siempre son duros para todos y vosotras, el tiempo de adaptación lo pasasteis buscando piso y con 2 inquilinos que os hacían escapar un poco de la realidad que os tocaba vivir en ese momento.
Vuestroo momento de adaptación es éste y espero que se os pase pronto para que podaís disfrutar de verdad.
Pronto nos vemos, y espero que os sirva pa alegraros un poco. Se q no soy mucho, pero espero servir de ánimo. Además, os voy a llevar vuestra comidita más deseada en estos momentos! (No, no lo digo por los pechos de gofre!)

La Penca dijo...

Ninfa: Jajaja...Sería a Alice la que viste. Esta viviendo allí...Menos mal que siempre está Madrid ;) Besos.

Estrella Fugaz: Vaya...Menos mal que no soy la única! Supongo que los principios son duros (y más, para lo que soy yo). Y también parto de estar en Madrid, que es el Erasmus por excelencia (en mi caso al menos), así que digamos que tengo el listón muy alto. Pero a ver, poco a poco. Y en cualquier caso, en Madrid nos resarciremos, desde luego ;) Besos.

La Penca dijo...

Oscar: Hey! Qué tal la vuelta de Malta? Me imagino que al final os habrá costado iros y dejar a la gente que habéis conocido...A juzgar por el último post vuestro que leí, os lo estabáis pasando genial...Por aquí, bueno, ya sabéis...Ni fu ni fa. Cuando estabáis vosotros era distinto porque siempre, aunque las cosas no salieran del todo bien, nos echábamos unas risas (la risión) y hacíamos el chorra un rato, y no sé, era todo más entretenido en general. Aparte que la casa tenía más vidilla...Ahora los gabachos ni nos hablan, y el Mangarrán es bien para conocerlo, pero para convivir es un tormento. Pero bueno, que tienes razón, que hay que intentar sacarle el jugo a las cosas. No todo es malo, es verdad...Y aparte, siempre está Pili para aguantar a Mili, es verdad, jeje. Menos mal! Un saludo ;)Ankara!

Pau: Ya...Yo creo que poco a poco nos iremos acortumbrando, y viendo las cosas buenas que esto tiene. Ahora es que estamos todavía en plan un poco negativo. Pero qué bien que venís! Y con la txistorrilla y el gofre ilimitado! Jajaja...Lo del gofre ilimitado era para haberlo grabado! Y eso, que os vamos a estar esperando con los brazos abiertos :) Un besico.

Gracias a los dos por comentarme... Todo un honor! Que la quadri es mucha quadri ;)

Clarissa Vaughan dijo...

uhmm.. la verdad es que no sé que decirte... nunca he pasado por esa experiencia, así que lo que pueda imaginarme no sé acercará a la realidad... No obstante, seré tipica, tópica y poco original: tiempo al tiempo!

Mafalda dijo...

Hola Penca!!! Cada erasmus es un mundo, yo echo de menos la sensación de ser extranjero, de acercarte a cualquiera y decir ¡hola, de dónde eres! y aprender cosas en cualquier conversación simplemente con decir "pues en mi pais...".

De todas formas no te preocupes,después de Navidad el tiempo pasa mucho más deprisa hacia el fin de curso y las horas de luz aumentan muchísimo (en Glasgow en junio había claridad desde las 3am hasta las 23!) y la gente empieza a emerger una vez terminada su hibernación y a salir a los parques, hacer barbacoas y otras cosas de guiris :)

Lo de los compañeros de piso indeseables es un fastido en cualquier sitio, yo he convivido con un italiano, un francés y un español raros raros (no a la vez afortunadamente)y es incómodo no estar a gusto en casa. Si estás incómoda busca una habitación en otro sitio, que seguro que con el cambio de semestre encuentras.

Y si los holandeses son sosos juntate con otros erasmus...yo casi no conocí a ningún escoces, pero chinos, indios, suizos, franceses, filipinos, italianos y tal... seguro q los hay majos y frikis (si hasta hice amigos yo, q no me gusta ni salir de fiesta).

Ánimo, eh? y piensa que cuando vuelvas ¡¡vamos a ser vecinas!! Empezamos la mudanza a Colombia esta semana.

Un besito muy fuerte desde Madrid